lunes, 7 de abril de 2014
Aquí están, estos son...
A menos de un mes del comienzo del torneo, y en plena preparación, damos a conocer a los 13 rivales que MFC deberá enfrentar a lo largo de este 2014. Será un torneo ida y vuelta apasionante, con 26 fechas muy complicadas, en las cuales el elenco tricolor deberá demostrar qué aspiraciones tiene en este campeonato. Empiezan a calentarse los motores. Arriba la M!
miércoles, 5 de febrero de 2014
¿De qué planeta viniste Diego "El Máquina" Montero?
Como quedó dicho en el post anterior lo mejor es empezar por el inicio. Por eso hablaremos de este muchacho de rasta prodigiosa (si, singular, una sola) y un amor incondicional por la bebida alcohólica a base de malta. Si, Diego Alejandro "El Máquina" Montero es, aunque la mayoría lo desconozca, el alma madre, la semilla gestora de MFC.
Pero claro, el interrogante es inevitable ¿cómo alguien que se sumó a las filas del elenco tricolor en el 2009 (el famoso año de "reset" del plantel) puede ser el verdadero culpable de la existencia de un equipo que dio sus primeros pasos allá por el 2007? Pasen y lean, esta buena historia.
Corría el año 2005 cuando un trío de muchachos de la linea fundadora daban sus primeros (y vaya si lentos) pasos junto al Máquina en la UBA. Para ser más exactos, en el CBC de Martinez. Aquellas mañanas del primer cuatrimestre de cursada se cortaban abruptamente para escapar en bicicleta a la casa de Sebastián Gimenez, en el prestigioso Carapachay. Previa pasada por un almacén de barrio para comprar fiambre, pan francés y una o dos gaseosas, el dueño de casa junto a De Angelis, López y claro, Montero, disputaban larguísimos torneos de Play Station 2 donde la calidad del equipo elegido jamás podía superar la de Costa Rica, equipo de moda en aquellos días.
En este contexto de intelectuales al servicio del vídeo juego (?), Diego invitó a estos 3 muchachos a participar de "Paladar Negro", el equipo de sus ex compañeros del Colegio del Sol (algunos egresados un año antes) que arrancaba su participación en el Torneo Abierto de la UBA.
Y acá hay que hacer un alto importante. Cierto es que este hermoso equipo, que muy pocas veces completaba 11 jugadores y que en algunos pares de años cosechó tan solo un puñado de triunfos, merece una publicación aparte (los redactores están en deuda). No por eso, podemos dejar de explicar que tras haber aceptado participar en Paladar, el germen melmaciano y la importancia de Diego Montero para la institución, había comenzado a gestarse.
Ninguno de los 3 invitados dejó una huella imborrable en aquel equipo. Fueron 2 años plagados de fracasos deportivos e interminables anécdotas bastante lejanas a lo bueno que se puede dar adentro de una cancha. Hasta podríamos decir que el actual capitán de Melmac, abandonó aquel barco antes que sus compañeros, allá por mediados del 2006 (dato a confirmar).
Lo que sobresalta en este relato, es que fue gracias a aquella invitación a ser parte de Paladar Negro, como quienes después fundaron en 2007 MFC, conocieron y tuvieron ganas de participar por su cuenta, con un equipo competitivo, en el Torneo de la UBA.
Obviamente Diego fue invitado a ser parte del nuevo proyecto desde un principio. Hombre de código, decidió sostener su compromiso con Paladar Negro, y no pudo aceptar. Años más tarde, la crisis de PN era insostenible (?) y ante un nuevo llamado se sumó a las filas interplanetarias. Y llegó, como varios, para ser campeón.
La historia está contada. Su trayectoria en MFC es conocida y no es la idea de la sección desarrollarla, si no solo saber como llegó cada uno a ser un melmaciano más. Pero nos permitimos extendernos un poco más allá de la idea original, solo por esta vez.
Es que acostumbrado a esperar en el banco, El Máquina jamás tuvo una cara de disgusto, una queja o algún comentario que pudiese incomodar a alguien. Si se pudiera hacer un análisis retrospectivo de sus actuaciones (y es una pena que no), encontraremos muchas más actuaciones a la altura de las circunstancias, que aquellas donde le tocó pasar algún sobresalto o ser claramente superado (algo que a todos les ha pasado). Tal vez esto marque lo injusto que muchas veces puede ser este deporte y las decisiones a la hora de armar un equipo y como a veces pagan quienes menos lo merecen. Esa insoportable mezcla entre humanidad, compromiso y nivel futbolístico, que siempre hay que tener en cuenta y tan difícil es de poner en la balanza.
Tras un último año con una marcada ausencia, desde este espacio, nos animamos a decir que su vuelta es vital. Alguno podrá pensar que exageramos en pedir por alguien que pocas veces salta a la cancha en el 11 titular. Nuestras razones son otras. Exceden, pero al mismo tiempo integran lo deportivo. Y es que sostendremos siempre, que para que los logros no sean efímeros, para que puedan ser consecuencia de un proyecto, de una idea, de una forma y entonces así perduren en el tiempo, es tan importante el mejor número 10 como la mejor persona, adentro del mismo grupo. Esto pregona este blog, porque esa es la esencia de Melmac. Los resultados, están a la vista.
Usted ya sabe Máquina querido, la número 4 lo espera.
Pero claro, el interrogante es inevitable ¿cómo alguien que se sumó a las filas del elenco tricolor en el 2009 (el famoso año de "reset" del plantel) puede ser el verdadero culpable de la existencia de un equipo que dio sus primeros pasos allá por el 2007? Pasen y lean, esta buena historia.
Corría el año 2005 cuando un trío de muchachos de la linea fundadora daban sus primeros (y vaya si lentos) pasos junto al Máquina en la UBA. Para ser más exactos, en el CBC de Martinez. Aquellas mañanas del primer cuatrimestre de cursada se cortaban abruptamente para escapar en bicicleta a la casa de Sebastián Gimenez, en el prestigioso Carapachay. Previa pasada por un almacén de barrio para comprar fiambre, pan francés y una o dos gaseosas, el dueño de casa junto a De Angelis, López y claro, Montero, disputaban larguísimos torneos de Play Station 2 donde la calidad del equipo elegido jamás podía superar la de Costa Rica, equipo de moda en aquellos días.
En este contexto de intelectuales al servicio del vídeo juego (?), Diego invitó a estos 3 muchachos a participar de "Paladar Negro", el equipo de sus ex compañeros del Colegio del Sol (algunos egresados un año antes) que arrancaba su participación en el Torneo Abierto de la UBA.
Y acá hay que hacer un alto importante. Cierto es que este hermoso equipo, que muy pocas veces completaba 11 jugadores y que en algunos pares de años cosechó tan solo un puñado de triunfos, merece una publicación aparte (los redactores están en deuda). No por eso, podemos dejar de explicar que tras haber aceptado participar en Paladar, el germen melmaciano y la importancia de Diego Montero para la institución, había comenzado a gestarse.
Ninguno de los 3 invitados dejó una huella imborrable en aquel equipo. Fueron 2 años plagados de fracasos deportivos e interminables anécdotas bastante lejanas a lo bueno que se puede dar adentro de una cancha. Hasta podríamos decir que el actual capitán de Melmac, abandonó aquel barco antes que sus compañeros, allá por mediados del 2006 (dato a confirmar).
Lo que sobresalta en este relato, es que fue gracias a aquella invitación a ser parte de Paladar Negro, como quienes después fundaron en 2007 MFC, conocieron y tuvieron ganas de participar por su cuenta, con un equipo competitivo, en el Torneo de la UBA.
Obviamente Diego fue invitado a ser parte del nuevo proyecto desde un principio. Hombre de código, decidió sostener su compromiso con Paladar Negro, y no pudo aceptar. Años más tarde, la crisis de PN era insostenible (?) y ante un nuevo llamado se sumó a las filas interplanetarias. Y llegó, como varios, para ser campeón.
La historia está contada. Su trayectoria en MFC es conocida y no es la idea de la sección desarrollarla, si no solo saber como llegó cada uno a ser un melmaciano más. Pero nos permitimos extendernos un poco más allá de la idea original, solo por esta vez.
Es que acostumbrado a esperar en el banco, El Máquina jamás tuvo una cara de disgusto, una queja o algún comentario que pudiese incomodar a alguien. Si se pudiera hacer un análisis retrospectivo de sus actuaciones (y es una pena que no), encontraremos muchas más actuaciones a la altura de las circunstancias, que aquellas donde le tocó pasar algún sobresalto o ser claramente superado (algo que a todos les ha pasado). Tal vez esto marque lo injusto que muchas veces puede ser este deporte y las decisiones a la hora de armar un equipo y como a veces pagan quienes menos lo merecen. Esa insoportable mezcla entre humanidad, compromiso y nivel futbolístico, que siempre hay que tener en cuenta y tan difícil es de poner en la balanza.
Tras un último año con una marcada ausencia, desde este espacio, nos animamos a decir que su vuelta es vital. Alguno podrá pensar que exageramos en pedir por alguien que pocas veces salta a la cancha en el 11 titular. Nuestras razones son otras. Exceden, pero al mismo tiempo integran lo deportivo. Y es que sostendremos siempre, que para que los logros no sean efímeros, para que puedan ser consecuencia de un proyecto, de una idea, de una forma y entonces así perduren en el tiempo, es tan importante el mejor número 10 como la mejor persona, adentro del mismo grupo. Esto pregona este blog, porque esa es la esencia de Melmac. Los resultados, están a la vista.
Usted ya sabe Máquina querido, la número 4 lo espera.
lunes, 3 de febrero de 2014
¿De que planeta viniste? - Presentación
"Este blog se cae a pedazos", "No se les ocurre una idea", "Los que manejan el blog están todo el año de vacaciones", "Pasale la contraseña a uno que tenga ganas de pensar", "Escriban algo, ortivas de mierda" (?). Este y muchos otros comentarios se escucharon en los pasillos tricolores. Hirientes, pero no por eso faltos a la verdad, las palabras calaron hondo en el orgullo de los editores, que hoy se enorgullecen (si, posta, están contentos) en hacer la introducción a esta nueva sección: "¿De que planeta viniste?".
El planteo consiste en contar una pequeña historia de como llegó cada jugador a vestir la hermosa casaca tricolor. Alguno pensará que la idea es algo pobre, porque con establecer uno o a lo sumo 2 vínculos, la cosa está resuelta. Y en parte es cierto, atando un par de cavos, hasta el más corto (tipo Valen) podría resumir la llegada de cualquiera a la institución.
Ahora, la cosa es ir un poco más allá, bucear un poco en la historia misma de cada uno (solo en la historia, tranquilos fanáticos del snorkel) y descubrir no solo los vínculos, si no también los motivos y muchas cosas más: si verdaderamente tenían ganas de sumarse o lo hicieron porque alguien les insistió; si en algún momento se negaron a llegar; si jugaban en otro lado y tuvieron que optar; etc, etc, etc. Es que al fin y al cabo, nosotros simplemente "queremos preguntar, queremos preguntar, queremos preguntar!!" (dale che! batan las palmas viejo!).
Y como según dijo Ernesto Arriaga, lo mejor es empezar por el inicio, en pocos días el volumen I de estará dedicada al "Alma Madre" de toda esta historia, algo que tal vez muchos desconozcan.
Nos estamos leyendo.
miércoles, 4 de diciembre de 2013
Disfrutá, Melmac
El cierre del año se le presentaba a Melmac con la expectativa de mantener el invicto, sumar de a 3 para conseguir puntaje record y la valla en 0. Esas eran una de las motivaciones del plantel, de cara al choque con Santa Cruz. A esto claro, se agregaba la tarde de pileta y asado en la residencia Cicciaro post partido. Y casi como si todo fuera un trámite y lo único que importaba era divertirse después, la M liquidó rápido con un 3 a 0 a un Santa Cruz. El rival, como fue costumbre durante el año, se presentó con un par de jugadores menos, simplemente para que no le descontaran algunas unidades y sufriera entonces, el descenso de categoría. Eso también le quitó emoción al partido.
En los primeros 40 minutos el partido tuvo algo, al menos, de entretenido. Es cierto que el ritmo era lentísimo, pero al menos el rival se paraba atrás, y aguantaba. No tenía ninguna intención de lastimar, aunque en una escapada, su goleador quedó mano a mano con Nacho, que lo arreó bien hacia el costado y le fue cerrando el ángulo, generando que la definición sea forzada una vez que pudo dejar en el camino al 1. Después de eso Melmac hacía lo que quería, aunque le faltaba meterle ritmo al partido, para conseguir la ventaja. Fueron Mati y Salva los que decidieron hacerlo tras una linda jugada del volante por derecha y una precisa definición del 9 entrando por el punto penal. Ahí el match murió. Mati de nuevo fue protagonista y empujó a la red tras una serie de rebotes en la puerta del área chica. Se moría el primer tiempo y con él, cualquier similitud con un partido de fútbol medianamente serio.
Salvo los que entraron para jugar unos minutos, el resto prefería que el partido terminase. Hasta el árbitro y los rivales ya no tenían ninguna intención de jugar. Fue un monologo total de la M que pudo estirar la ventaja después de un buen desborde de Ivan y un centro al segundo palo que Pini interceptó para poner le definitivo 3 a 0. Hubo si, muchas chances de gol desperdiciadas y algunas buenas tapadas del arquero de los patagónicos. Lo poco que quedaba era una repetición del minuto anterior. MFC iba, SC aguantaba, el árbitro no se movía y el calor empezaba a pronosticar una gran tarde de pileta.
Los interplanetarios cerraron el año futbolísitco de la mejor manera desde los números y los objetivos. Sin dudas cualquiera hubiese preferido un partido en donde el rival opusiera algún tipo de resistencia, para que sea algo más entretenido. Sobre todo porque este plantel, a lo largo de todo el torneo demostró que los partidos importantes, donde hay algo en juego, son los que mejor le caen. No obstante esto se cumplieron los objetivos con creces y al menos todo terminó un rato antes y así la tarde de pileta y sandwiches de carne fue más larga. El balance del año lo dejamos para una nota que saldrá en estos días. Ahora a disfrutar de este hermoso campeonato. Que el éxito siga siendo la consecuencia de tanto esfuerzo.
Y para todos los seguidores históricos de MFC, este uno x uno premium de fin de año, tal como se hizo en cada torneo que terminó con el tricolor en el podio...
Nacho (10): Otro torneo para él con la valla menos vencida. A pesar de no haber estado en su mejor forma física y que los dolores lo aquejaban, nunca se bajó del barco y demostró una vez más que es una de las bases claves de este equipo. Tenazas de oro.
Pepo (10): Un verdadero relojito en la defensa. Este año se lo vio en casi todos los partidos como lateral derecho, demostrando que no solo quita sino que también juega, y muy bien. Nada sorprende ya de este monstruo de la última línea melmaciana.
Diego (10): Si bien este año estuvo ausente en muchos partidos, todos y cada uno de los melmacianos lo sienten parte importantísima de cada paso que da el equipo tricolor. Ojalá el año que viene lo podamos volver a tener en nuestra filas al amante Nº1 de la cerveza.
Eloy (10): Experiencia, solidez, compromiso, seriedad. ¿Qué más se le puede pedir al doctor? Una parte vital de este presente que consiguió el equipo interplanetario. Rendimientos muy parejos y la voz de mando de la última línea. Crack.
Feli (10): Un año espectacular para el muchachos de Olivos. Cada partido que pasaba, parecía que se sentía más confiado en la zaga central. Rendimientos excelentes y el compromiso al que nos tiene acostumbrados. Otro de los "antiguos" que sigue tan metido como el primer día.
Seba (10): A veces de lateral izquierdo, otras de lateral derecho, otras de central. No importaba la posición que le toque ocupar, él siempre cumplió con la solvencia a la que nos tiene acostumbrados. Cierra un gran año, y llega en gran nivel a la categoría más alta del torneo.
Pini (10): Otro de los ejemplos de compromiso total. Vive para Melmac y está tan metido en la organización como cualquiera de la famosa "Vieja CD". Futbolísticamente, otra vez demostró que se puede ser defensor - volante - delantero y hacer todas las funciones bien. Crack.
Lean (10): Tal como repetimos siempre, pareciera que los años lo ponen bueno, al igual que los vinos. Desequilibrio puro, pegada con ambas piernas y encima llegada al gol. Que más le podemos pedir a este carrilero desequilibrante. Un verdadero fenómeno.
Lucho (10): Capitán, estandarte y, en la segunda mitad del año (después de atravesar una larga recuperación de un desgarro), líder futbolístico de este gran equipo. El sacrificio de siempre y mucha inteligencia para jugar varias veces como N º 5 solo.
Javo (10): Abajo de su suela, descansa gran parte del fútbol de Melmac. Un volante central con juego exquisito que, cuando le tocó estar en cancha, nos deleitó con su distribución y toques preciso. Afuera de la cancha, un tipazo que siempre tira para adelante.
Mati (10): El menor de la dinastía Cicciaro cerró un gran año con sus últimas actuaciones. Picardía, gambeta, despliegue físico y hasta marca. Donde lo pongas, el tipo rinde. Y siempre está con una sonrisa para brindarle al equipo. Perón, Perón...
Nachito (10): Va, vuelve. Llega al fondo, tira el centro y luego marca. Se asocia con Pini, llega al gol y después se pone el overol. Un jugador muy completo que le da a MFC un ida y vuelta espectacular por la banda izquierda. Encima, un as del Photoshop. El tractor de Olivos.
Valen (10): El ex melenudo nos volvió a demostrar que tiene talento y sacrificio para repartir. Se puso al hombro el equipo cuando las cosas no salían, nos regaló goles de variadas formas, y siempre intentó hacerse dueño de la pelota cuando MFC atacaba. Un crack.
Eze (10): Un buen año para el experimentado delantero. Las lesiones le permitieron tener la continuidad buscada y él pagó con goles y buen juego. En uno de los partidos trascendentales (el 5-2 contra BC) apareció en todo su esplendor y fue la pieza clave para ganarlo.
Salva (10): A pesar de no haber estado presente en muchos de los partidos de la M, cada vez que se puso la tricolor, estuvo a la altura. De su talento, nadie duda. Y este año demostró que también puede sacrificarse y jugar en diversas posiciones. Un talentoso como pocos.
Lobo (10): Picante, sacrificado, desequilibrante, y le caben mil adjetivos más. Cada vez que le toca pisar la cancha deja hasta lo que no tiene por marcar el desnivel. Cuando le toca mirarlo desde afuera, apoya más que nadie a sus compañeros. Cierra el año con 3 goles, récord histórico.
Gena (10): Otra vez el centrodelantero termina el año como goleador del equipo, en esta oportunidad con 9 goles. Siempre cerca de las jugadas, siempre buscando el hueco e intentando aprovechar el más mínimo error para poder anotarse en la red. El optimista del gol.
Santi (10): Uno de los mejores tiradores de caños de la UBA, completó otro año defendiendo la camiseta de MFC. Supo esperar su lugar y dejó todo cada vez que le tocó ingresar. Otro de los "melmac línea fundadora" que sigue prendido en este tren tricolor.
La hinchada (10): No hay palabras de agradecimiento que alcancen para devolver tanto cariño y apoyo recibido. Nos siguen cuando llueve, cuando hay sol, con frío, calor o viento. Con un mate, agitando un bombo, sacando fotos o simplemente parándose a un costado a disfrutar del partido. Amigos, familiares, novias y demás. Gracias por todo.
En los primeros 40 minutos el partido tuvo algo, al menos, de entretenido. Es cierto que el ritmo era lentísimo, pero al menos el rival se paraba atrás, y aguantaba. No tenía ninguna intención de lastimar, aunque en una escapada, su goleador quedó mano a mano con Nacho, que lo arreó bien hacia el costado y le fue cerrando el ángulo, generando que la definición sea forzada una vez que pudo dejar en el camino al 1. Después de eso Melmac hacía lo que quería, aunque le faltaba meterle ritmo al partido, para conseguir la ventaja. Fueron Mati y Salva los que decidieron hacerlo tras una linda jugada del volante por derecha y una precisa definición del 9 entrando por el punto penal. Ahí el match murió. Mati de nuevo fue protagonista y empujó a la red tras una serie de rebotes en la puerta del área chica. Se moría el primer tiempo y con él, cualquier similitud con un partido de fútbol medianamente serio.
Salvo los que entraron para jugar unos minutos, el resto prefería que el partido terminase. Hasta el árbitro y los rivales ya no tenían ninguna intención de jugar. Fue un monologo total de la M que pudo estirar la ventaja después de un buen desborde de Ivan y un centro al segundo palo que Pini interceptó para poner le definitivo 3 a 0. Hubo si, muchas chances de gol desperdiciadas y algunas buenas tapadas del arquero de los patagónicos. Lo poco que quedaba era una repetición del minuto anterior. MFC iba, SC aguantaba, el árbitro no se movía y el calor empezaba a pronosticar una gran tarde de pileta.
Los interplanetarios cerraron el año futbolísitco de la mejor manera desde los números y los objetivos. Sin dudas cualquiera hubiese preferido un partido en donde el rival opusiera algún tipo de resistencia, para que sea algo más entretenido. Sobre todo porque este plantel, a lo largo de todo el torneo demostró que los partidos importantes, donde hay algo en juego, son los que mejor le caen. No obstante esto se cumplieron los objetivos con creces y al menos todo terminó un rato antes y así la tarde de pileta y sandwiches de carne fue más larga. El balance del año lo dejamos para una nota que saldrá en estos días. Ahora a disfrutar de este hermoso campeonato. Que el éxito siga siendo la consecuencia de tanto esfuerzo.
Y para todos los seguidores históricos de MFC, este uno x uno premium de fin de año, tal como se hizo en cada torneo que terminó con el tricolor en el podio...
Nacho (10): Otro torneo para él con la valla menos vencida. A pesar de no haber estado en su mejor forma física y que los dolores lo aquejaban, nunca se bajó del barco y demostró una vez más que es una de las bases claves de este equipo. Tenazas de oro.
Pepo (10): Un verdadero relojito en la defensa. Este año se lo vio en casi todos los partidos como lateral derecho, demostrando que no solo quita sino que también juega, y muy bien. Nada sorprende ya de este monstruo de la última línea melmaciana.
Diego (10): Si bien este año estuvo ausente en muchos partidos, todos y cada uno de los melmacianos lo sienten parte importantísima de cada paso que da el equipo tricolor. Ojalá el año que viene lo podamos volver a tener en nuestra filas al amante Nº1 de la cerveza.
Eloy (10): Experiencia, solidez, compromiso, seriedad. ¿Qué más se le puede pedir al doctor? Una parte vital de este presente que consiguió el equipo interplanetario. Rendimientos muy parejos y la voz de mando de la última línea. Crack.
Feli (10): Un año espectacular para el muchachos de Olivos. Cada partido que pasaba, parecía que se sentía más confiado en la zaga central. Rendimientos excelentes y el compromiso al que nos tiene acostumbrados. Otro de los "antiguos" que sigue tan metido como el primer día.
Seba (10): A veces de lateral izquierdo, otras de lateral derecho, otras de central. No importaba la posición que le toque ocupar, él siempre cumplió con la solvencia a la que nos tiene acostumbrados. Cierra un gran año, y llega en gran nivel a la categoría más alta del torneo.
Pini (10): Otro de los ejemplos de compromiso total. Vive para Melmac y está tan metido en la organización como cualquiera de la famosa "Vieja CD". Futbolísticamente, otra vez demostró que se puede ser defensor - volante - delantero y hacer todas las funciones bien. Crack.
Lean (10): Tal como repetimos siempre, pareciera que los años lo ponen bueno, al igual que los vinos. Desequilibrio puro, pegada con ambas piernas y encima llegada al gol. Que más le podemos pedir a este carrilero desequilibrante. Un verdadero fenómeno.
Lucho (10): Capitán, estandarte y, en la segunda mitad del año (después de atravesar una larga recuperación de un desgarro), líder futbolístico de este gran equipo. El sacrificio de siempre y mucha inteligencia para jugar varias veces como N º 5 solo.
Javo (10): Abajo de su suela, descansa gran parte del fútbol de Melmac. Un volante central con juego exquisito que, cuando le tocó estar en cancha, nos deleitó con su distribución y toques preciso. Afuera de la cancha, un tipazo que siempre tira para adelante.
Mati (10): El menor de la dinastía Cicciaro cerró un gran año con sus últimas actuaciones. Picardía, gambeta, despliegue físico y hasta marca. Donde lo pongas, el tipo rinde. Y siempre está con una sonrisa para brindarle al equipo. Perón, Perón...
Nachito (10): Va, vuelve. Llega al fondo, tira el centro y luego marca. Se asocia con Pini, llega al gol y después se pone el overol. Un jugador muy completo que le da a MFC un ida y vuelta espectacular por la banda izquierda. Encima, un as del Photoshop. El tractor de Olivos.
Valen (10): El ex melenudo nos volvió a demostrar que tiene talento y sacrificio para repartir. Se puso al hombro el equipo cuando las cosas no salían, nos regaló goles de variadas formas, y siempre intentó hacerse dueño de la pelota cuando MFC atacaba. Un crack.
Eze (10): Un buen año para el experimentado delantero. Las lesiones le permitieron tener la continuidad buscada y él pagó con goles y buen juego. En uno de los partidos trascendentales (el 5-2 contra BC) apareció en todo su esplendor y fue la pieza clave para ganarlo.
Salva (10): A pesar de no haber estado presente en muchos de los partidos de la M, cada vez que se puso la tricolor, estuvo a la altura. De su talento, nadie duda. Y este año demostró que también puede sacrificarse y jugar en diversas posiciones. Un talentoso como pocos.
Lobo (10): Picante, sacrificado, desequilibrante, y le caben mil adjetivos más. Cada vez que le toca pisar la cancha deja hasta lo que no tiene por marcar el desnivel. Cuando le toca mirarlo desde afuera, apoya más que nadie a sus compañeros. Cierra el año con 3 goles, récord histórico.
Gena (10): Otra vez el centrodelantero termina el año como goleador del equipo, en esta oportunidad con 9 goles. Siempre cerca de las jugadas, siempre buscando el hueco e intentando aprovechar el más mínimo error para poder anotarse en la red. El optimista del gol.
Santi (10): Uno de los mejores tiradores de caños de la UBA, completó otro año defendiendo la camiseta de MFC. Supo esperar su lugar y dejó todo cada vez que le tocó ingresar. Otro de los "melmac línea fundadora" que sigue prendido en este tren tricolor.
La hinchada (10): No hay palabras de agradecimiento que alcancen para devolver tanto cariño y apoyo recibido. Nos siguen cuando llueve, cuando hay sol, con frío, calor o viento. Con un mate, agitando un bombo, sacando fotos o simplemente parándose a un costado a disfrutar del partido. Amigos, familiares, novias y demás. Gracias por todo.
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